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Coronavirus Advisory

la dispensa de la obligación de asistir a la Misa dominical permanecerá vigente al menos hasta el último domingo de agosto

24 de julio de 2020

Mis queridos hermanos y hermanas de la Diócesis de Savannah:

Agosto se acerca y nosotros seguimos cautelosos y preocupados por la salud de todos en nuestra diócesis. Por lo tanto, después de consultar con el Obispo Electo Parkes y el Colegio de Consultores, hemos decidido extender la dispensa de la obligación de asistir a la Misa dominical hasta el último domingo de agosto (30 de agosto de 2020).

Las parroquias están abriendo poco a poco, aunque algunas han sufrido reveses debido a que los sacerdotes, el personal y/o los feligreses se han infectado de COVID-19. Sin embargo, seguimos adelante con fe, cuidándonos los unos a otros a través de la oración y brindando entornos seguros y saludables en los que adoramos a Dios Todopoderoso, lo glorificamos y continuamos con la construcción de Su reino.

Todas las directrices y mejores prácticas que se implementaron para mantener nuestros lugares de culto seguros y saludables permanecen vigentes, y continuamos trabajando para disminuir cualquier posible riesgo para ustedes y sus familias.

Asimismo, después de una extensa planificación y la implementación de nuevos procedimientos de seguridad, nuestras escuelas parroquiales comenzarán a abrir sus puertas en agosto. Estamos haciendo todo lo posible para mantener seguros a nuestros niños, maestros, personal y familias; al mismo tiempo que les damos la bienvenida a todos al nuevo año escolar.

Me gustaría recordarles a todos que, si están enfermos, no asistan a la iglesia ni a la escuela. Los feligreses que se sienten incómodos de asistir a la Misa dominical debido al coronavirus o las medidas de seguridad implementadas en su parroquia local están exentos de su obligación de asistir a Misa. Además, se les pide a los feligreses que pertenecen a una categoría de alto riesgo debido a una enfermedad, edad o padecen una condición de salud crónica o deficiencia inmunológica, que permanezcan en sus hogares. Cada vez que salimos, sin importar a dónde vayamos, asumimos un riesgo calculado. ¡Que el Señor nos conceda a cada uno sabiduría y prudencia a medida que seguimos adelante!

Tomen las precauciones que consideren necesarias para estar seguros durante la crisis. Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ¡ruega por nosotros!

Con mi cariño y oraciones por cada uno de ustedes,

Sinceramente en Cristo,

Reverendísimo Daniel F. Firmin, J.C.L.
Administrador Diocesano
Diócesis de Savannah